Beneficios de la Marcha Nórdica para personas ostomizadas

22.04.2026

Beneficios de la marcha nórdica para personas ostomizadas

La Marcha Nórdica es una forma de ejercicio suave y completa que puede resultar especialmente beneficiosa para las personas ostomizadas. Al implicar brazos, tronco y piernas mediante el uso de bastones, permite repartir el esfuerzo y reducir el impacto sobre las articulaciones y la zona abdominal. Practicada con una técnica correcta y con la aprobación del equipo médico, ayuda a recuperar la confianza en el propio cuerpo tras la cirugía y a retomar una vida activa de manera progresiva y segura.

Entre sus principales ventajas destacan la mejora de la capacidad cardiovascular, el fortalecimiento de la musculatura postural y el apoyo al control del peso, factores clave para cuidar la salud general y el bienestar de la ostomía. Además, al realizarse al aire libre, la marcha nórdica favorece el contacto social, reduce el estrés y mejora el estado de ánimo, aspectos fundamentales para afrontar los cambios físicos y emocionales asociados a vivir con una ostomía.


Es muy importante el fortalecimiento del "core" y suelo pélvico.

Fortalecer esta zona es vital para prevenir hernias paraestomales y problemas de suelo pélvico. Siempre  bajo supervisión médica.

Prevenirlas con el ejercicio físico y la marcha nórdica es posible fortaleciendo la faja abdominal (core) de manera progresiva y controlada. El ejercicio ayuda a tonificar los músculos alrededor del estoma, reduciendo el riesgo de que el tejido protruya. 

Importante: Antes de iniciar cualquier rutina, es imprescindible consultar con un cirujano o enfermera estomaterapeuta para asegurar que la cicatrización es correcta y el ejercicio es seguro. 

Marcha Nórdica y Ejercicio Físico como Prevención.                        

La marcha nórdica es excelente porque es un ejercicio de bajo impacto que activa no solo las piernas, sino también el "core" y la parte superior del cuerpo a través del uso de bastones, promoviendo una postura erguida que protege el abdomen. 

  • Beneficios: Mejora la circulación, ayuda a mantener un peso saludable (lo que reduce la presión abdominal) y fortalece la zona abdominal sin impactos bruscos.
  • Recomendación: Comience con caminatas cortas y aumente la duración y el ritmo gradualmente.
  • Bajo impacto articular: Al usar los bastones, se reduce la carga sobre rodillas y caderas, algo muy valorable si la persona tiene limitaciones previas.
  • Fortalecimiento del core sin presión excesiva: La activación natural de la faja abdominal y el suelo pélvico durante la Marcha Nórdica ayuda a prevenir hernias paraestomales, que son la complicación más frecuente.


Para empezar, es recomendable recibir una breve instrucción sobre la técnica, elegir bastones adecuados a la altura y utilizar ropa cómoda que no presione la bolsa ni la piel periestomal. Un cinturón o faja específica para ostomía puede aportar mayor sujeción y seguridad durante la actividad. Conviene iniciar con paseos cortos, en terrenos llanos, observando cómo responde el cuerpo y aumentando la duración de forma gradual según las sensaciones.

La hidratación, la planificación de los horarios de cambio o vaciado de la bolsa y la revisión periódica del material de ostomía son elementos importantes para disfrutar de la Marcha Nórdica sin preocupaciones. Integrar esta práctica en la rutina semanal, puede marcar una gran diferencia en la energía diaria, la calidad del sueño y la percepción de autonomía. Con información, prudencia y acompañamiento profesional, la Marcha nórdica se convierte en una aliada valiosa para cuidar la salud física y emocional de las personas ostomizadas.

  • Mejora de la postura y la respiración: Los bastones fomentan un tronco erguido y una respiración diafragmática, lo que reduce el riesgo de prolapsos y mejora la oxigenación. 
  • Control del dispositivo: Al llevar los brazos en un movimiento controlado y simétrico, la bolsa no sufre tracciones ni roces excesivos, sobre todo si se usa un cinturón o faja suave.
  • Seguridad psicológica: Al ser una actividad al aire libre y social, aumenta la confianza y reduce el miedo a "moverse en público", un obstáculo frecuente tras la ostomía.

Consejos adicionales y adaptaciones.

Dispositivos: Existen cinturones deportivos que sujetan la bolsa pegada al cuerpo reduciendo el rebote y la sudoración.

Hidratación: Las personas con ostomía (especialmente ilostomía) pierden más líquido. Bebe agua antes, durante y después del ejercicio. 


Conclusión práctica.

Actividad totalmente recomendada por la mayoría de estomaterapeutas y preparadores físicos especializados en rehabilitación oncológica o digestiva, aunque no exista un estudio controlado exclusivo para ostomizados. Es más, muchos servicios de rehabilitación la la incluyen en su guías de actividad física para pacientes post-cirugía abdominal mayor.

Share